Si Verdolaga, sin palabras, creo que me vas a entender, porque no me cabe duda que no te interesa en lo más mínimo que analicemos que pasó este sábado en Caseros. Si jugamos 4-3-1-2, si no fuimos ofensivos, si nos equivocamos en la formación.
Ya nada de eso importa.
Perdimos una oportunidad única que no teníamos hace veintiséis años. La verdad es que no puedo con mi alma.
Sé que vos tampoco, prefiero guardar fuerzas para el Reducido, porque no quiero irla de adivino, pero sé cómo es tu estado.
El sábado a la noche te fuiste a dormir temprano, convencido de que teníamos un equipo que no estuvo a la altura.
El domingo, seguías igual. El lunes un poco mejor (Ya, te levantaste la cama, un poco porque hay que laburar y otro poco porque otra no queda)
El martes (ya haciendo futurología) vas a buscar que hizo Gimnasia y Tiro en este campeonato.
El miércoles te vas a asegurar que los partidos son a ida y vuelta con ventaja deportiva menos en la final
El jueves te vas a sentir un poco mejor y te vas a decir “La verdad es que a los rivales les cuesta hacernos goles”.
El viernes vas a querer saber como se encuentra de la lesión Hoyos (El único jugador que le pidió a la Virgen un favor y se retiró lesionado)
Y la semana que viene vas a estar esperando que llegue el partido.
Porque esto es Ferro, y así somos, demasiada entrega para un club que, en resultados nos ha dado poco y nada.
Pero ahí estaremos, porque cómo dice la letra de la canción “Luna” de la banda “Cielo Razzo”
Bronca y revancha, nos lleva la fe
Queremos hoy al destino entender
Y en este ruego, una excusa volver a tener
Para reír y nacer.
Esta tumba no se tapa hoy
Ese hoyo tendrá que esperar
Tendrá que esperar
Ese hoyo tendrá que esperar
Nos vemos en el reducido




