Si Verdolaga, yo sé que no querés hablar, que si alguien en tu trabajo o dónde sea te tira un “¡Bien Ferro!” vos lo miras, afirmas con la cabeza y giras sobre tus pasos para que no te digan nada.
Son muchos años de desilusiones y mala sangre, cómo para aplicar el viejo dicho “El que se quema con leche, ve una vaca y llora”. No queres que nada cambie, no avivar al Universo que te sentís feliz y te entiendo.
Pero hay que decirlo y bancarse lo que venga ¡Este Ferro es candidato! (no lo vuelvo a decir)
Hace rato que todos lo tenemos atragantado y preferimos no decirlo, pero después de este partido, pasara lo que deba pasar, pero claramente Ferro no es solo uno de los mejores equipos de este campeonato, sino que además tiene un impronta que a uno lo lleva a pensar que puede pelear por cosas grandes.
Porque en este partido con All Boys le pasó de todo, desde fallos dudosos en contra, hasta a favor. Jugar con diez hombres casi todo un período, cambiar casi todo el mediocampo en los últimos minutos, aguantar un resultado poniendo garra pero también orden y sincronización y por sobre todas las cosas ¡Terminar ganando el partido!
Salimos con Monetti al arco línea de cuatro con Corda, Tevez. Tarón y Ozuna. Tres en el medio Kabalin, Obradovich y Hoyos. Arriba González, Parisi y Dening.
All Boys con 11 jugadores y un millón de tuiteros escribiendo boludeces en las redes.
Sara patea el tablero, vuelve al 4-3-3 con el que había obtenido excelentes resultados, pero que había dejado de lado en los últimos partidos.
All Boys empieza el partido buscándolo, cuándo todos esperábamos un 4-4-2 que por momentos fuera línea de 5 el DT de los de Floresta para un 4-2-3-1 y en esa dinámica nos supera en el mediocampo.
El partido era puro vértigo y desorden, dónde All Boys se movía un poco más cómodo, más que nada porque la pelota no le llegaba a Hoyos, tirado a la izquierda e intentando ir hacia el centro, pero Kabalín y Obradovich no hacían pie en un medio juego dónde la pelota o los pasaba por arriba, o les hacían el dos uno.
En esos primeros minutos los de Floresta eran un poco mejor, sin generar peligro, pero con mayor tenencia de pelota.
Y acá fue fundamental la tarea de los del fondo, porque si en estos comentarios siempre hemos resaltado la tarea de los volantes y los delanteros, este partido se empezó a ganar de atrás para adelante.
Empezando por los dos centrales complementándose en quién iba y quien sobraba, siguiendo con los laterales, que por un lado clausuraron sus bandas pero además se ofrecían para armar el circuito de juego que el medio no podía.
Encima Parisi, que estaba en duda durante la semana, a los veinte minutos no pudo más y obligó al cambio por Benegas.
Esto cambió el panorama, porque el ingreso hizo que Ferro tuviera que ser más vertical en su juego y empezara a jugar más por las bandas.
Pero bastó que el Verde se hiciera de la pelota para que All Boys abandonara su actitud ofensiva, armara un 4-4-2 y empezara a hacer tiempo
No pasó mucho en el primer tiempo, porque si bien éramos superiores, ellos se cerraban bien, y nosotros éramos vértigo pero si orden. Hubo un cabezazo de Tarón y un remate de afuera del área de Kabalín que salvó el arquero y no mucho más.
El partido cambia en el segundo tiempo, pero no por los equipos sino por la actuación del árbitro Zámora.
Los que siguen estos comentarios saben lo que opinamos de los árbitros, son en un 99% inútiles, algo retrasados mentales y fruto de una huerta dónde los cultiva el sorete de Beligoy.
Zamora es uno de los cultivos más perfecto de esa huerta.
Por un lado porque es el típico árbitro pusilánime “sacapartidos” y después porque, cómo todos, es mal árbitro.
A los cuatro, Benegas traba una pelota, no se advierte mala leche en la manera, era falta y tarjeta amarilla, pero para el ciego del árbitro es roja.
Cuándo todos pensábamos que se nos quemaban los papeles, el equipo se reorganizó, supo manejar la situación, no se amilanó. Hoyos se paró más al medio y desde allí empezó a hacer jugar al equipo, el fondo siguió si fallas y seis minutos después llega la otra falla del árbitro. No es porque esta página sea partidaria de Ferro, es un error el penal que le cobran al verdolaga pero tiene el atenuante que la pelota le pega en el codo al defensor de All Boys, que encima había comenzado a marcar con los brazos detrás del cuerpo, y Zamora cobra penal. Para mí no fue o por lo menos es dudoso, pero era cobrable.
Dening lo cambia por gol y de paso marca el primero de local en todo el campeonato.
Cuándo más esperábamos sufrir, mostramos que hay actitud, orden y por sobre todo entendimiento entre las líneas para aguantar el partido con uno menos.
A tal punto que Sara solamente manda a García X Dening para tener un rápido y fresco para aprovechar los espacios que ellos van a dejar para buscar el empate.
Cómo ya dije, el triunfo de este partido se gestó desde abajo. Los cuatros del fondo no tuvieron fisuras. Por las bandas contaron además con el sacrificio de Kabalín y de González que aliviaban las ya de por sí sólidas tareas de Ozuna y Cordas.
Tevez y Tarón ganaron en los cientos de miles de centros que tiraron los de Floresta. Es cierto que ellos manejan la pelota, pero no saben mucho que hacer con ella.
Y como corolario, si hay una falla que puede pasar, aparece Monetti para demostrar que es arquero de equipo grande y saca un tiro a quemarropa a puro reflejo.
Entran Marra y Gómez x Kabalín y Obradovich, uno cansado y el otro no solo cansado sino que además con una recarga y el esquema no se resiente.
Te invito que ahora, más tranquilo, reveas el partidos y vas a notar que no sufrimos, sacando la ya mencionada tapada de Monetti.
Triunfo que suma más que tres puntos, porque el equipo mostró inteligencia para cambiar un partido que había arrancado complicado, actitud para bancarse el golpe de quedarse con uno menos y orden para hacer lo que había que hacer para bancar el resultado. Todas actitudes que tiene un candidato.




