Si Verdolaga, si el comentario pasado lo titulamos “Crédito Abierto”, hoy luego de la derrota ante Godoy Cruz, pasamos a situación “uno” en el Veraz. Hay un retraso en la deuda, de pocos días, pero todavía el deudor es confiable.
Este partido contra los mendocinos era a priori fundamental para ver como el equipo había absorbido la dura derrota con Morón y ver si se podía recomponer de quizás la peor actuación del torneo.
Noventa minutos después, es cierto hay una preocupación latente y si bien la actuación del equipo no fue buena, la derrota fue inmerecida contra un equipo que pateo tres veces en toda la tarde y marcó la misma cantidad de goles.
Salimos con Ruiz (por el suspendido Monetti) al arco Kihm, Peña Biafore, Tarón (por el suspendido por excesivas cinco fechas Canto) y Ozuna. Tres en el medio con Kabalín, Obradovich y Hoyos. Arriba González, Parisi y Benegas.
Godoy Cruz con 6 de Godoy y 5 de Antonio Tomba.
Sorpresiva decisión de mantener, en relación con el once que jugó contra Morón, a Benegas en lugar de el ingreso de Dening. Casi que esto trasformó el habitual 4-3-3 en un 4-4-2 alterando como delantero fijo entre los centrales de ellos, dos pivots de la NBA, tanto Mateo como Parisi.
González bien abierto por las bandas, especialmente por la derecha y Hoyos flotando en todo el mediocampo.
Con esto mas la habitual movilidad de Kabalín y la ubicación de Obradovich, el Verde le peleó al sólido 4-4-2 de los mendocinos.
La pelota siempre fue nuestra y hasta ahí no sufríamos en el fondo, porque cómo ya lo comenté anteriormente, no le pidan un gran primer pase u otra cosa, pero Tarón siempre cumple.
Así Ferro se arrimaba al área de Godoy Cruz, pero a lo contario de lo mostrado en otros partidos, no progresaba por las bandas, ni encontraba sociedades.
Muy centralizado en el juego, uno entiende que la idea era tirársela a Benegas, no ya saltando líneas, sino armando juego, pero el pibe perdía con los dos centrales que lo tomaban escalonados. Tampoco era que le “llovían” los centros, las pocas pelotas que le llegaban eran controladas.
Cuándo no había pasado mucho nace el gol de ellos, y esta es la primera preocupación que uno tiene del partido, porque otra vez, al igual que el partido pasado, hacemos todo mal.
Perdemos la pelota en el medio, ellos abren para la izquierda, Ozuna primero pierde en el cuerpo a cuerpo y después se cae, uno de ellos tira un centro, Tarón no llega a despejar, el tipo le gana la posición a Peña Biafore, la para como el ojete y define con una tijera también como el ojete pero con tanta suerte que la pelota toma efecto y se le mete por arriba a Ruiz
El 0-1 es injusto, y aquí quizás este lo único positivo del partido, porque Ferro se repuso del gol, siguió buscando el empate y este llegó rápidamente.
“Los patos le tiran a las escopetas” fue Benegas el que tira el centro mal despeje de los mendocinos, la pelota le cae a Kabalín que la clava en el fondo de arco.
El 1-1 rápido pone tranquilidad y Ferro juega los mejores quince minutos del partido. Porque ellos se desordenan un poco por el medio, porque Hoyos, el único que había entendido que el partido estaba por las bandas, empieza a recibir más juego.
Hasta que a los cuarenta y uno, a la salida de un lateral para ellos, la mandamos para el medio y el seis de los mendocinos la agarra como viene y la clava al ángulo. Todavía están buscando, en Temuco Chile, la pelota que este burro en un entrenamiento le quiso pegar así, pero con nosotros la clavó. Ni siquiera se puede criticar que nadie haya salido a presionar, porque lo que menos pensás es que el tipo le va a pegar de ahí.
Después del gol tenemos chances para empatar pero algunas las saca el arquero y otras las tiramos afuera.
En el segundo tiempo ellos hacen lo más lógico, línea de cinco para aguantar, cuatro en el medio y uno de punta, salida rápida por las bandas, pero lo principal que el leyó el Tomba fue encimar a Obradovich, no dejarlo darse vuelta y que juegue con la cancha de frente. Y acá nos surge el otro problema, las dos fechas de suspensión a Castellani, hace que no haya recambio para Hoyos y Enzo está fundido, pero encima lo señalado de Felipe, lo obliga a desdoblarse para que la pelota le llegue.
Pedirle que esa función la asuma Kabalín es posible aunque no es lo que él siente.
Sara manda a Menéndez y Marra x González y Kabalín. Lo de Menendez es una incógnita porque no ha jugado mucho en este torneo, pero entra para jugar a “lo González” y así como el original no había gravitado, la copia mucho menos.
Marra colabora un poco mejor con el medio hasta que entra el barullo y se diluye.
La tenencia la tenemos, juntar pases, los juntamos, pero no tenemos ideas de cómo lastimar.
Entran Pepe y Dening x Parisi y Benegas un cambio que busca ahora si abrir la cancha e intentar por afuera pero enseguida se derrumba por la insólita expulsión del juvenil, insólita no porque fuera injusta sino porque no se entiende que quiso hacer Pepe yendo con los dos botines de punta a derribar al rival que ¡Estaba en su campo y contra la raya! Lo único que se puede pensar es que haya habido alguna agresión anterior que el pibe no soportó sino no se entiende.
Entra Gómez x Peña Biafore para parar el equipo 3-1-4-1 con Nico ayudando a los tres del fondo.
Es plata o mierda y nos toca mierda. Una contra (para mí el jugador que comienza la jugada está fuera de juego), toque al medio dónde entra otro solo y define bien para liquidar el partido.
La verdad que las derrotas siempre preocupan, pero claramente no era “normal” ganar cinco de cinco, como tampoco perder dos partidos seguidos.
Ferro dio señales contra Godoy Cruz de que de esta racha puede salir. Principalmente porque en este torneo no hay nadie que sea un cuco.
Preocupa las expulsiones, porque en líneas generales fueron justas, pero de ahí a que le den cinco fechas a Canto hay un trecho.
Nada está perdido ni cerca, hay que ajustar lo que salió mal, y volver a tomar el rumbo que traíamos y que Ferro demostró que puede tener.
Todos a Lomas a bancar al verde.




