Ya lo hemos dicho más de una vez, esto no va a ser fácil, pero acá no ha pasado nada. No va ser fácil, empezando por lo puramente futbolístico, todos los equipos pelean por algo y todos saben que el año se les termina y no conseguir los objetivos fijados es un fracaso que conlleva o pérdida de categoría o unos laaaargooos días de inactividad (Nosotros lo sabemos bien)
Pero también está los extrafutbolísticos, con personajes inmorales sin ningún tipo de integridad y pobres profesionales como el árbitro Viñas, esos mercenarios que, por unos pesos, hacen lo que el poder les pide sin el más mínimo remordimiento.
Pero a estas razones, siempre lo futbolístico lo puede superar, porque si no estaríamos mirando un gran “Títanes en el Ring” dónde todos los resultados ya están arreglados y todos estaríamos perdiendo nuestro tiempo y gastando nuestra pasión.
Y es ahí dónde Ferro perdió el partido el viernes y es a eso lo que hay que prestarle atención, antes de quien nos dirige o el “House of Card” de la política futbolera.
Porque no podes errar goles que son más fácil hacerlos que marrarlos, incluido un penal. No podes tirarte al piso con vehemencia si ya tenes una amarilla aunque esta haya sido un invento de la bolsa de mierda del árbitro. No podes regalarte con diez jugadores y la evaluación era “mejor un punto que nada”
Ahí estuvo el problema de un Ferro que, si me apuran, digo que no mereció perder, que fue sólido y sin embargo se fue con las manos vacías.
Salimos con Monetti al arco Kihm, Orellana, Canto y Ozuna. Tren en el medio con Kabalín, Obradovich y Hoyos. Arriba González, Reniero y Dening.
Deportivo Madryn con once concejales de la ciudad homónima.
Un 4-3-3 , quizás el esquema táctico más “puro” de este torneo, porque todos estaban en su puesto y el nueve era un nueve que juega de tal (Lo que nos duele esos venti y pico de minutos que jugó Parisi contra All Boys). Nobleza obliga, los patagónicos deben ser el primer equipo que no salió a colgarse del travesaño, en los primeros minutos nos manejó la pelota, sin profundidad pero con la intención de ir por los laterales.
A Ferro le costaba hacerse de la pelota, el único que lo lograba era Obradovich, pero tanto Kabalín como Hoyos estaban imprecisos al momento de, cuándo la recuperábamos, armar circuitos de juegos. Pese a esto las dos más claras de ese lapso las tuvo Reniero, un tiro cruzado que tapó el arquero y un cabezazo que le salió débil.
Cuándo ajustamos las líneas, el partido se empezó a encarrilar, Felipe no tuvo que ir tan de banda a banda y recuperamos la pelota. González por la derecha era una buena opción, Dening por la izquierda no tanto bien absorbido por el dos/uno que le hacía el fondo de Madryn.
Se va yendo el primer tiempo, y tenemos la más clara, se lo pierde solo Manolo abajo del arco.
Las señales para el segundo tiempo eran buenas y de salida así fue. Los del Sur se empezaron a enamorar del punto y ya no eran tan verticales. Ferro con paciencia se iba acercando hasta el arco rival, hasta que hacemos lo que no había que hacer.
Canto, con una amarilla en el primer tiempo y que no fue, se tira con demasiada vehemencia a sacarle la pelota a uno de ellos y cómo estos saben que cualquier exageración el árbitro está “programado” para poner tarjeta, así sucede y nos quedamos con diez.
Es espantoso decirlo, pero no menos cierto, cuándo jugas contra equipos que se sabe son favorecidos, tenes que tener en cuenta esas cosas. No le vamos a caer al seis, de hecho ni amarillas tendría que haber tenido, pero aún así, en una pelota en la mitad de cancha, nada de tirarse, porque los infradotados coimeros de Beligoy, están esperando cualquier oportunidad para echarte.
Aún así el partido siguió siendo de Ferro, no se notaba el hombre de menos al punto que, unos minutos después, al árbitro (por llamarlo de alguna manera) no le queda otra que cobrar penal (Era eso o doble golpe de vóley).
Dening lo ejecuta fuerte al medio, la pelota da en el travesaño, y nadie puede tomar el rebote.
No se puede errar ese penal, porque uno ya sabe que, para que estos delincuentes te cobren otro penal, tiene que se un homicidio dentro del área (Por le menos)
Ahí hay que tragar mierda, si jugas con uno menos, y te errás un penal, con un árbitro que solo le falta ir a cabecear al área (Y porque no es muy alto), lo que te queda es amar un 5-4-0 y cerrar el empate.
Es cierto, eso no está en el “ADN Sara”
Ya había entrado Tarón x Reniero, para rearmar la línea de cuatro, pero ahora el DT manda a García y Marra x González y Dening. Un cambio que si bien no es esencialmente ofensivo, no es para cerrar el partido, es para tratar de ganarlo.
Loable actitud, pero dos minutos después nos agarran mal parados, falla Tarón, a Ozuna le comen la espalda y uno de ellos nos la manda a guardar.
Ahora si todo se pone cuesta arriba, no nos queda otra que quemar las naves e ir a buscar la heroica.
Ellos, que ya hacía rato, se conformaban con el punto, este gol les cae cómo haber acertado a la quiniela con tres cifras a la cabeza.
Entran Menéndez y Castellani x Kabalín y Hoyos. La idea es armar un circuito de juego con el Boni y atacar con tres. Nos paramos un hipotético 4-2-3 (si es que este dibujo táctico existe).
Ellos esperan y apuestan a una contra que lamentablemente llega. Menéndez se resbala en la mitad de cancha, con todo el equipo jugado al ataque, salen tres contra dos, encima Orellana se juga todo yendo al piso y el de Madryn lo pasa, centro al medio y gol.
Un final que nos encuentra aplaudiendo al equipo y cantando nuestra ilusión.
Quedan cuatro fechas, así como el domingo pasado se nos dio todo, en este fin de semana no se nos dio ninguna.
Sigue dependiendo de nosotros, que no es poco. Entendiendo cómo se juega estas últimas fechas, siendo más efectivos a la hora de convertir las situaciones que generamos (Algo que hay que lograr urgentemente) y por sobre todo, no perdiendo la templanza, el futuro es provisorio.
…con los huevos del equipo, con los huevos de la hinchada…




