No nos tape el bosque. Ya sé vos pensás “Este es el mismo que en el partido pasado despotricaba contra los árbitros” Si soy el mismo, por eso empiezo por ahí.
Nuevamente los infrahumanos de la granja de Beligoy nos cagan en un partido. Porque el penal que le hacen a Nico Gómez es grande como la inmundicia que son estos imbéciles disfrazados de seres humanos, que nos dirigen todos los fines de semana pero…
Si vos erras tres mano a mano con el arquero, les regalas los tres goles que te hacen, por momentos jugas de una manera que no se entiende si lo que estás viendo es fútbol u otro deporte, es muy difícil que ganes un partido por más que me pongas a mí a arbitrar.
Griguol, que algo sabía de esto, decía que con hacer más goles que el rival alcanzaba para que se metan el choreo en el upite y eso no estaría pasando con este Ferro.
Salimos con Saracho al arco, línea de cuatro con Arena, Boolsen, Tarón y Rodríguez. Tres en el medio con Gómez, Pérez Siris y Mosca. Blanco de enganche y arriba Retamar y Levato.
Ellos con 11 descendientes de Sarmiento, no el sanjuanino no, el de Junín.
En los primeros minutos ellos son un poco más con el simple argumento de abrir la cancha con los laterales (uno de ellos el jujeño Alvarez ex Ferro) y tirar centros o pases atrás. Pero esos primeros minutos no pasan de 5 o 10, un poco que no son precisos (cómo el 99% de los equipos de esta categoría) y otro poco porque Pérez Siris se pone más cerca de los centrales, Gómez raspa por su punta y la tenencia se hace más repartida.
A partir de ahí se agranda la figura de Ricky Blanco, su función es asistir, generar juego, pero obviamente eso no lo va a hacer bien cada vez que toca la pelota (eso lo hace un solo jugador que empieza con M y termina con essi) pero cuándo le sale marca una cambio de calidad que este equipo lamentablemente no aprovecha.
Y no lo puede hacer del todo, porque la pelota le vive pasando por arriba de la cabeza. Salimos jugando de abajo intentando ser el City y terminamos saltando líneas como un rejuntado de un torneo de interfábricas.
En esa “dualidad” está quizás la clave de este Ferro inconstante que a veces, cuándo Blanco se puede juntar con Mosca o Retamar, promete goles y cuándo la revoleamos para arriba lo único que hacemos es hacerle fácil la tarea a los lungos que tienen todos los equipos cómo marcadores centrales.
Las veces que podemos crear circuitos de juego, somos un equipo, pero eso pasa las menos de las veces.
Las más de las veces somos “largos” o retrocedemos mal y quedamos mal parados o los relevos no son lo aceitado que tendrían que ser y así los rivales nos hacen el 2-1 y quedamos pagando.
La otra son dos que se ven a la clara en este partido. Una es que salimos arriesgando, pero cuándo la perdemos no tenemos la capacidad de corregir el error. Los dos primeros goles de ellos llegan así. Una pierde la pelota Gómez, ellos la abren, estamos mal parados, centro al área y uno de San Juan de cabeza entre los dos centrales, la manda a guardar.
La otra es una mezcla de dos, no aguantamos los resultados, pareciera que hacer un gol nos “desconcentra” pero el tema es que Saracho se la da dentro del área, en una salida del fondo, el 6 la pierde haciendo un mal pase y encima se tira al piso cuándo la jugada pedía que lo aguantara hasta que nos reordenemos. El de San Martín que recibió el regalo la juega para atrás dónde uno de ellos la mete.
Dos errores y un 2-1. Lo habíamos empatado dos minutos antes en una avivada de Retamar que con su velocidad le gana la espalda al lateral y la cruza.
En definitiva con dos regalos nuestro ellos se van ganando el primer tiempo cuándo las más claras habían sido nuestras.
En el segundo Ferro sale a buscar el partido y de estrada Levato se pierde otro mano a mano, esta vez por un pase de Mosca. Ferro está cerca del empate y este llega de otro centro de Blanco, la pelota los pasa a todos, Arena entrando por atrás le pega al arco y el arquero de San Martín la mete (vamos a darle el gol a bueno de Nahuel que se lo merece)
La sensación es que es un partido ganable, siempre y cuándo no repitamos errores y no nos afanen. Obviamente pasan las dos.
Otra vez Blanco deja a un compañero mano a mano con el arquero, esta vez al “Murga”, que no define bien y de paso se liga una patada del arquero que, si hubiera sido en la calle por lo menos se lo llevan detenido al sanjuanino “siga siga”.
Ferro se pierde un par de goles más, pero juega los mejores momentos del partido. Porque tenemos la pelota y jugadores que se muestran para recibir, algo que siempre nos cuesta.
Ya estaba en la cancha Tomasetti x Mosca, que quizás tenga menos manejo que su reemplazado, pero tiene más despliegue.
Hasta que a los 37, cuándo parecía que si no lo ganábamos por lo menos no lo perdíamos, el Perro hace un penal infantil, porque nadie puede negar que agarra al rival, pero lo que más de uno nos preguntamos es ¿Para qué? El tipo estaba de espalda al arco, ni siquiera había dominado el centro que le habían tirado y si bien el agarrón es mínimo, son los penales que a esto pusilánimes de los “Beligoy´S sheet” les gusta cobrar.
Federico González (si ese Fede González) lo transforma en gol y un partido que cómo mucho era un empate, lo terminamos perdiendo.
Solo queda tiempo para perdernos un gol más en la cabeza de López (que había ingresado por Levato)
¿El 3-2 es injusto? Es probable ¿Entonces sacamos conclusiones positivas? La verdad es que no, porque cómo empecé este comentario, si erras goles hechos y además regalas goles en tu propio arco va a ser muy difícil levantar la cabeza.
El comienzo del torneo ya es muy malo, obviamente queda tiempo para enderezar el rumbo, el tema es que algunos problemas son estructurales y ahí la cosa se pone oscura.
(Foto sanjuan8.com)




