Sin Luz

Melena

Y si verdolaga, faltó la luz en la cancha durante media hora y faltó la luz en la idea futbolística.

En realidad no quisiera ser terminante, el problema que venimos arrastrando hace algunas fechas es que, cuándo las buenas intenciones de buscar los partidos, la idea de presionar alto, ser rápidos en la salida post recuperación y por sobre todo, intensos en ir para adelante; no funciona y el rival nos empieza a tomar la mano, es cómo que nos quedamos sin “Plan B”.

Lo venimos diciendo hace rato, la conformación de este plantel fue obra de, o un desequilibrado o de un ignorante futbolístico, todavía no sé dónde encasillarlo. Cómo siempre digo, no hablo de calidad de jugadores (tema aparte pero discutible), hablo de una conformación de puesto por puesto, casi ridícula.

Esto provoca dos cosas, por lo menos, antagónicas. Por un lado, desconcierto en la Dupla Técnica al momento de buscarle la vuelta a conseguir el mencionado “Plan B” pero por el otro, posibilitó oportunidades a algunos pibes que van apareciendo.

Pero aún así, cuándo el rival nos “toma la mano” en una partido, se nos apaga la luz y se nos complica bastante.

Algo de eso nos pasó con Chaco.

Salimos con Miño, línea de cuatro con Grana, Arena, Tarón y Cáceres. Dos delante de ellos con Mosca y Gómez. Una línea de tres con Román, Torres y Giaccone. Arriba Gordillo

Chaco con 11 hacheros de algarrobo del “Impenetrable”…no, porque 11 hacheros hubieran sido más dignos, menos miserables a la hora de jugar.

Los primeros minutos de Ferro son realmente muy buenos. Si bien no generó grandes jugadas de riesgo, demostró enseguida que quería ser el protagonista del partido, que iba presionar en todos los sectores y principalmente, que sabía los puntos flojos de Chaco.

A las espaldas del cuatro de ellos, se la podía ganar hasta Mirtha Legrand en ojotas y por ahí se volcaba el ataque de Ferro, con Giaccone bien aprovechado por las pelotas que le enviaba Torres, pero no solo el pibe se aprovechaba, también iba por ahí Cáceres. Los circuitos de juego se armaban por la izquierda. Mosca se tiraba por esa banda para dar una mano y en menos de cinco minutos, ese costado era una invitación a atacar y eso hacíamos.

Podríamos abrir el marcador, pero nos faltaba la puntada final. Chaco obviamente tomó nota, llamó a la terminal de Retiro y nos puso un micro delante del arco. Dos líneas de cinco pegaditas en 10 metros, delante del arquero y ni siquiera Dios de nueve.

Lo poco que podían generar los chaqueños moría en la cabeza de Tarón o en los cierres de Arena y lo que había que buscar era cómo romper ese cerco de 10 asesinos a sueldo que había puesto Cravero.

Y Ferro no lo hizo mal, tampoco bien, digamos que la idea fue correcta. Siendo paciente al mover la pelota, buscando hacer “ancha” la cancha y que tanto Román, al que para ser sincero, mucho no le gusta pegarse a la raya, cómo Giaccone buscaran las diagonales o jugaran en corto. El que no engranaba era Gordillo al que le costaba saber dónde meterse, si buscar el centro o tirarse atrás para llegar con el arco de frente.

Todo el partido era nuestro y a esta altura de tanto tiempo en esta categoría del orto, no me voy a escandalizar con que el rival “empioje” el partido, porque todos lo hacen. Porque el nivel es pobre, y lo que todos hacen es mandar a los tres o cuatros inservibles que tienen en su plantel a que vayan a pegarle a Román. Actitud cobarde y rastrera, estamos de acuerdo, pero todos lo hacen y esto pasa porque esos semihumanos, que Beligoy debe sacar de algún galpón dónde los tiene encadenados y los suelta para que dirijan son inservibles, no ya solo cómo árbitros sino como seres humanos.

Cobran mal, son malos en lo suyo y probablemente en todo. Así ellos aplican foules “tácticos”, uno tras otro, hasta que se arma en el mediocampo, roja para Torres y para un suplente de ellos que el DT había puesto para salvar al 10 al que el árbitro tendría que haber echado con anterioridad.

El primer tiempo termina como quiere la mugre de Chaco. Picante, peleado y a la puteada entre los jugadores.

Se viene el corte de luz por una falla en el generador, un entretiempo de media hora, música de cumbia y a jugar el segundo.

Pasan 9 minutos y la dupla manda a Nuñez y Díaz por Gómez y Gordillo. Lo corren a Román al eje y que se mueva libre, buena noticia para el pibe que muestra bastante más de lo que venía haciendo, lo para a Mosca más atrás y es un 4-1-3-1 con Nuñez abierto por izquierda.

Quizás el partido pedía a los dos 9 en cancha, pero la búsqueda de los DT es válida.

For Ever abandona, no solo la búsqueda de ganar el partido sino, directamente de jugar al fútbol. A nosotros se nos apagan las luces y no se nos cae una idea. Ellos vivo, nos regalan la banda izquierda, que la tengan Tarón y Cáceres, es difícil que de esa dupla pueda surgir algo disruptivo que cambie el rumbo del partido, no porque jueguen mal, sino porque no es su función. Mosca se repite en los bochazos frontales y flotados que no ayudan mucho a la tarea de Enzo Díaz.

Entra Ellacópulos por un Giaccone y la verdad es que El Griego está pasando una etapa dónde, no es que se olvidó de jugar al fútbol sino que pareciera que ya no le gusta hacerlo.

Se nos hace muy difícil armar juego, solo nos queda la esperanza del arresto individual del Pocho y no mucho más. Ellos se tiran al piso, simulan ataques al corazón, el arquero se tira 5 de cada 4 pelotas que le llegan y todo se hace engorroso, mal jugado y sin fútbol.

El árbitro y sus secuaces, a 5 del final, se acuerdan de echar a estos mercenarios del fútbol y el partido se nos va en un 0-0 injusto por el trámite pero justo por nuestra falta de idea.

Quizás, para ver más claramente esa falta de idea, baste con pensar la última jugada. Tiro libre a 10 metros de área, ellos con 8 jugadores. Hagamos cuentas.

Tiro libre peligroso, ponen 4 en la barrera, uno tiene que atajar, nos da 5, es decir que dentro del área defienden ¡Tres!. Nosotros, uno para patear, uno en el arco, nos quedan ¡¡Ocho para poner en el área, contra tres de ellos!! ¿¿Hacía falta patear al arco (y que encima pegue en la barrera)?? Así nos faltaron las ideas

Más allá de este empate, hay cosas que el equipo está haciendo bien, la Dupla le está dando una idea y se aprecia la idea de buscar el partido. Habrá que tener la esperanza que se saquen las conclusiones correctas (por ejemplo que Román jugando suelto y por el medio suma más que pegado a la raya), este equipo puede ser mejor que lo que viene mostrando y puede aspirar a estar en la pelea en el reducido. Solo tendrá que evitar que le “apaguen la luz”, y lo metan en la oscuridad que le plantean los rivales.

PD: El cambio de Murillo por Román a cinco del final, te debo el análisis

Foto: Web Oficial de Ferro Carril Oeste

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