“Yo era un hombre bueno, si hay alguien bueno en este lugar” Así empieza la conocida canción de Charly García, que cuenta la historia del “Fantasma de Canterville” (Basada en un cuento de Oscar Wilde). Luego de esta digresión cultural, podremos decir que, a la salida del partido contra Los Andes nació el “Fantasma de Caballito”.
Porque si bien no habíamos mostrado mucho las primeras tres fechas, con un triunfo y dos empates, estos dos últimos partidos revivieron los fantasmas que nos acosaron el año pasado.
Otra vez Ferro no mostró línea de juego, no mostró reacción a un partido que se perdía, no mostro variantes ni rebeldías para torcer el rumbo y lo que si mostró, agravado, los errores y desatenciones en todas las líneas.
Salimos con Monetti al arco, línea de cuatro con Kihm, Tevez, Tarón y Ozuna. Cuatro en el medio con Campos, Obradovich, Castellani y González. Arriba García (por el suspendido Denning) y Acosta.
Los Andes con…con.. No sé ni que decir.
No voy a entrar en el discurso de “Viejo meado” que dice “Pibe, el fóbal es sencillo” No lo es, lo que si es sencillo es el objetivo, el cual no es otro que hacer por lo menos un gol más que tu rival.
Lo complicado es cómo conseguir ese objetivo. Si vos tenes los jugadores de Guardiola en el Barcelona vas a basar tu juego en buscar variantes ofensivas, porque con los intérpretes que tenes sabes que goles vas a hacer y que te los hagan te importa tres carajos. Si vos tenes los jugadores del Boca de Lorenzo vas a buscar variantes defensivas porque sabes que al rival le va a costar hacerte un gol y vos hacerlo en algún momento lo podrás conseguir.
Eso se llama “Línea de juego” y eso es lo que Ferro carece, este año y hace más de veinticinco años (Te diría que eso lo tenes que definir desde inferiores, pero esa es otra discusión que habrá que dar más adelante)
Rondina quiso corregir todo lo antes señalado en este partido y todo quedó en “Ni chicha ni limonada” (Si tenés menos de veinte años, preguntale a tu abuelo que significa esto).
Leyó el problema que teníamos en la izquierda y ahora probó con Ozuna y Tarón por ese lado y el gol que nos hicieron, igual que todos los anteriores, vino por la derecha. Porque el problema no es de nombres, es estructural y cómo se para el fondo.
La falta de fútbol trató de solucionarla con la entrada de dos externos de juego, González y Campos, para que se asociaran con Castellani, pero González es más vertical y Campos no juega bien pegado a la raya. Encima esto genera que ninguno de los dos se asocie, tanto en el ataque como en la recuperación post pérdida con los laterales y agravan el problema anteriormente señalado. Desde ya que este análisis no puede obviar el rendimiento individual que no fue el mejor.
Los Andes tomo nota de esto (Huevo, te aviso que todos van a tomar nota y van a hacer lo mismo) Le puso una “Estampilla” (la otra es hacerle el uno/dos) a Gonzalo lo que lo obligó a irse muy atrás a buscar espacios.
De esa manera el pobre Obradovich apagaba, solo, los incendios del mediocampo.
La verdad es que los de Lomas jugaron al fútbol mucho mejor que nosotros, leyeron el partido mejor que nadie, no se colgaron del travesaño, abrieron la cancha sabiendo que por ahí podían entrar y así, cuándo se moría el primer tiempo se pusieron 1-0
Centro desde la derecha ¡El nueve solo en el área chica, no solo que no salta, sino que se agacha para cabecear y hacer el gol!
Hasta ahí ellos no habían llegado mucho y nosotros tampoco, pero Los Andes se mostraba más sólido, es cierto que si nos asociábamos bien, las pocas veces que lo logramos, los centrales de ellos eran torpes. Pero jamás pudimos, porque abusábamos de saltar líneas, algo que siempre hacemos cuándo no tenemos ideas. Porque García ponía el empeño y la voluntad de siempre, pero cuándo los defensores no están cansados, se le hace más difícil.
Si que te hagan un gol en el último minuto del primer tiempo te mata, que te hagan el segundo en el primer minuto del segundo, directamente te aniquila.
Salida de un córner, la pelota rechazada hacia el medio y el cinco de ellos, para terminar la jugada, le pega un zapallazo y hace el segundo ¿Tendría que haber habido alguien parado en ese lugar? Si claro, pero más allá de eso el gol es de puro orto (Así lo describió Borges en el diario Crítica)
El Ferro de antes, cuándo le hacían un gol, daba la sensación de no empatarlo más, el de ahora…también.
El Técnico manda a Castellani x Hoyos y Kabalín x González. Lo corre a Campos al medio e intenta ver si así agarramos la pelota. Lo hacemos, es más el segundo tiempo la tuvimos casi todo el período, pero la intrascendencia era total.
Ellos refuerzan la línea de cinco, se empiezan a tirar al piso a simular lesiones y el partido es inmirable. Todo el partido los de Lomas usaron el foul táctico sin que el referí sacara una amarilla, porque simular lesiones cuándo vamos ganando lo hacemos todos (Si, incluido nosotros) pero los foules tácticos si se pueden controlar.
Desde ya que Ferro no perdió por esto, solo lo señalo.
Rondina manda a Menéndez x Campos 33 st Parisi x Acosta y lo único que se puede sacar de positivo de este partido es que tanto Hoyos cómo Menéndez entraron correctamente. El primero con movilidad y siempre mostrándose para recibir, el segundo vertical y rápido para encarar. Un poco, muy poco de agua en el desierto.
La única forma de atacar era el desborde de Kihm, pero ni él ni los demás jugadores de Ferro que llegan por las bandas tiran un centro que, aunque sea, caiga en lo zona entre el punto de penal y el área chica. Más de diez córneres tuvimos, no aprovechamos uno.
Nobleza obliga algunas chances tuvimos y definimos a la mano del arquero o la pelota pegó en el palo, nada cambió el resultado del partido.
Derrota que duele, mas allá del resultado, por cómo se dio. Es cierto falta mucho, pero tanto cómo la distancia que tiene este equipo para transformarse en uno que juegue bien-
Que se entienda, cuando pongo jugar bien no me refiero a “Lujo, toque y gambeta” sino a definir a que queremos jugar, cómo lo queremos hacer y obrar en consecuencia.
Y eso si es complicado




