Si Verdolaga ¡Volvimos a casa! A ese lugar mágico dónde crecimos mirando fútbol, hicimos amigos, lloramos, reímos en definitiva vivimos.
Ahora de cemento (buena oportunidad para recomendarte el documental de Manu Gómez Franco “Buena Madera” https://www.youtube.com/watch?v=ShvATeEmYBg ), no está más el baño dónde algunos se subían al techo para mirar el partido, ni el puesto de chori dónde en varios partidos nocturnos nos matábamos el hambre.
Pero está la esencia, la gente que nunca abandona pase lo que pase y esa “Pasión Verdolaga” que nos caracteriza.
Y quizás por esa “fuerza” por el ánimo de la tribuna nueva, por la unión que sentimos durante noventa minutos, Ferro ganó un partido que era tremendamente necesario, pero futbolísticamente mostró poco.
Salimos con Monetti al arco, linea de cinco con Vallejos, Boolsen, Lorenzo, Meritello y Ayala. Tres en el medio con Cosi, el debutante Olguín y Campos. Arriba Montiel y Benegas.
Colegiales con once vendedores de jean de Munro.
Rondina apuesta a lo que le había dado más resultado, una línea de cinco para no pasar apremios con los laterales pasando pero pensando más en no descuidar su banda, un medio con un cinco posicional en Olguín que especialmente pidió el DT y Cosi en la contención, Campos para generar juego y dos puntas altos y movibles para pivotear y buscar la segunda jugada.
Nada de esto sucede, los tres centrales tienen desajuste, los laterales si bien se proyectan nunca logran desequilibrar, Campos no tiene con quien armar juego, Olguín se para bien pero se le nota la falta de fútbol, Cosi no encuentra la posición y deambula del medio a la derecha, los dos nueves a veces pierden, a veces ganan, pero cuándo ganan nadie está cerca de la segunda pelota.
Con esto, Colegiales que vino a buscar el consabido “puntito inteligente” que todos vienen a buscar a Caballito, nos complica todo el primer tiempo.
Cómo todos, tendría que hacer “copipaste” de cada partido, el equipo de Munro se paro ordenado en el fondo leyendo que lo de Ferro era solo juego directo, en el medio le costó un poco más, pero se impuso y arriba a esperar un error del fondo.
Así nos creó tres situaciones que nos salvó de gran forma Moretti. Todos los fantasmas se nos hicieron presente en Caballito.
El 0-0 final era más una gran actuación del uno que mérito nuestro.
¿Lo bueno? Ponele, Ferro corrigió los errores en el segundo, los tres centrales se pararon mejor, lo que permitió que Ayala y Vallejos no sufrieran tanto. Olguín sin descollar leyó mejor el partido y se paró en el medio dónde hacía falta.
Ante esto Rondina se anima a buscar el partido, manda a García y Tomasetti x Montiel y Cosi.
Ferro mejora un poco pero sigue jugando mal, Colegiales directamente piensa “Si no entraron las tres del primer tiempo mejor cuidamos el punto” arma un 4-4-2 que por momentos son cinco en el medio y con eso sabe que no le pueden hacer un gol a no ser que…¡Juguemos al fútbol!
Porque Campos será a veces morfón, a veces impreciso pero es un gran jugador de fútbol. Recibe en el medio, la aguanta y con un pase para adelante lo deja a Tomasettí solo delante de los dos centrales, este se la abre a Vallejos que llegaba solo y el lateral ¡¡¡¡Tira un centro de los que duelen!!! De los que hacen una comba que los aleja de los defensores y le quedan a los delanteros, García le mete el parietal y se la cambia de palo al arquero.
Cómo decía Quique Wolf ¡Simplemente futbol! El pase adónde va a estar tu compañero, no a dónde está. La única jugada de balompié del partido.
A partir de ahí empezó todo lo que no nos gusta pero que es necesario hacer. Monetti le indica a los pibes que escondan la pelota. Meritello está 10 minutos discutiendo con el línea porque tenía la cara sangrando por un codazo de uno de ellos, cada lateral pasaban dos o tres ejecutantes hasta que se hacía.
Bien paraditos en el fondo y que se vengan ellos a ver que hacen y ellos no hacen nada.
Entra Quiroga x Campos para retener la pelota y finalmente Fernandes Pinto y Parisi x Olguín y Benegas solo para hacer un poco de tiempo e intentar alguna contra.
El final nos encuentra desgañitados gritando cómo enfermos, jugadores que se tiran al piso o miran al cielo agradeciendo, el uruguayo pidiéndonos disculpas por esta campaña.
Esta imagen final es positiva, porque demuestra que los jugadores sangre tienen, porque si bien futbolísticamente mucho no progresamos, el equipo tuvo la actitud que se le reclamaba en las fechas anteriores.
Ojalá esta victoria desbloquee al equipo, le haga volver a tener fe en si mismo y recuperen la memoria de cómo se juega a este deporte. El gol demuestra que haciéndolo bien es la única manera que tenemos de salir de esta inusual situación, porque la actitud está bien y no se negocia, pero hay que jugar al fútbol.
Esperemos que se entienda.




