Si verdolaga, Grelak pego un volantazo, leyó el partido que tenía, enfrente, las ausencias (más que nada Lorenzo, pero también Tomasetti), las dimensiones de la cancha de All Boys, más acorde para jugar fútbol 9, la manera de jugar del rival y armó un esquema que sorprendió a propios y extraños.
Sorprendió porque parecía que el DT era del estilo “morir con las botas puestas” y sin embargo cambió todo su estilo y le salió muy bien.
Veamos, salimos con Monetti al arco, línea de tres con Boolsen, Rivero y Meritello (debut). Cuatro en el medio Cosi, Ramírez, Castellani y Ayala. Arriba Benegas y Romero.
All Boys son “todos chicos” así que no puedo dar la formación.
Antes de empezar el comentario específico, contextualicemos algo. Primero así como en geometría nos han enseñado que “Todo cuadrado es un rombo” a mi me parece que “toda línea de tres es línea de cinco”.
Otra contextualización es que cuando el 15 de marzo de 1913 se fundó Al Boys en la Quinta Fanny (Bogota y Bacacay) no sé que diría el acta fundacional, pero seguro que en algún punto estaría especificado que “Si practicamos fútbol, vamos a jugar con un 9 de por lo menos 1,90 y le vamos a tirar pelotazos a él”. Así hace más de 100 años que los de Floresta juegan igual.
Y con este sencillo modo de juego, siempre nos complican, salvo en esta oportunidad.
Ferro se paró, con línea de tres con Cosi, Ayala bien abiertos por sus bandas y con Ramírez más adelantado a lo habitual. Castellani y por momentos Palacios para generar juego (el Boni por las dimensiones de la cancha tanto tuvo que correr menos) y Romero con Benegas bien de puntas.
Así ,a la habitual presión que mete Mateo, se le sumaron presionando alto los mencionados externos lo que obligaba a All Boys a dividir la pelota pero saltando líneas desde muy atrás, lo que facilitaba la gran tarea de Rivero ganando de arriba, bien secundado por Meritello y un Boolsen que a veces sufría si lo encaraban en el mano a mano pero que lo resolvía con su oficio.
Los primeros 30 minutos de Ferro fueron muy buenos, borro a los de Floresta o mejor dicho los partió al medio, lo obligó a dividir todas la pelotas y ser un equipo largo.
Castellani y Palacio, más adelantado, jugaban casi de memoria, especialmente con Ayala que hacía la banda. Es cierto que no creamos situaciones muy claras, pero el gol sobrevolaba Floresta.
Hasta que a los 34 Ramírez traba una pelota con uno de ellos, se le mueve toda la rodilla, intenta seguir, pero no puede. Grelak manda al Colo y entra con el chip del Ferro del partido pasado. Se ubica muy cerca de los centrales, eso le da espacio a All Boys para ocupar el medio, sumado a la intensidad que le habíamos metido hasta ahí con un calor casi de verano a la una de la tarde, nos empiezan a crear situaciones.
Ahí aparece Moretti para sacar un lindo remate de afuera y descolgar los centros que caían en el área.
En el segundo tiempo entramos, por lo menos, 10 minuto tardes. Porque en ese lapso del período estábamos perdidos, desordenados y ahora los partidos somos nosotros. Nos llegan con un centro, el ropero del 9 de ellos cabecea y nos salva el travesaño. Nos crean peligros en centros de jugadas, porque con pelota parada siempre ganan los tres del fondo.
Grelak manda a García x Romero y en la primera que toca el “yorugua” la manda a guardar.
En una jugada anterior ellos reclaman un penal que, te soy sincero, en la cancha me pareció que era, pero viendo después por la tele no fue. El árbitro cobra un foul de Boolsen, que ese si me parece, que no fue. Ellos lo tiran como el orto, la pelota sale rebotada, se arma la contra, pase delicioso de Palacios a espaldas de los centrales de All Boys que retroceden mal, y García se la toca por un costado al arquero. El 1-0 como pasa en el fútbol, llega en el peor momento de Ferro en el partido.
Vos sabes que soy autorreferencial (también sabés que lo soy cuándo acierto) pero con el gol y aunque faltaba más de 25 minutos, a mi me daba la sensación de que no nos empataban más.
Y así fue, ellos sienten el golpe tratan de meternos presión, pero nosotros nos paramos ordenado en el fondo y agazapados para la contra. También hacemos tiempo (no tanto como nos hacen en Caballito) y estamos más cerca del segundo que los de Floresta del empate.
Lo tiene otra vez García y se lo tapa el arquero, en otra se escapa el uruguayo, lo acompaña Montiel (que había entrado por Benegas fundido por el sacrificio), al pibe le hacen foul y García no lo ve y la tira al medio peor obviamente Montiel no llega.
El partido se hace con All Boys con la pelota sin saber mucho que hacer con ella y nosotros sabiendo que en una contra lo liquidamos.
Debuta el pibe Kihm que reemplaza a Cosi y cerramos el partido.
El 1-0 en definitiva es justo.
Tres puntos que sirven muchísimos, porque siempre nos costó ganar en Floresta, porque el equipo jugó el partido a la manera que hay que jugar este torneo, adaptándose a lo que probablemente haga el rival, sin renegar protagonismo pero con la frialdad de manejar el partido.
Ahora hay que saldar la deuda en Caballito, pero la cosa viene encaminada.




