Siesta sanjuanina

Melena

Hay maneras y maneras de perder un partido, aunque el resultado final obviamente, siempre sea el mismo.

Pero este partido en San Juan es extraño en este sentido porque por un lado, nos deja tranquilos que se perdió casi sin merecerlo, pero por el otro nos deja la sensación que, vaya a saber porque lectura extraña del partido, se pierde por abandonar algo que nunca se había hecho, tratar de ser el protagonista del encuentro.

Salimos con Miño al arco, línea de cuatro con Grana, Díaz, Arena y Cáceres. Dos delante de ellos con Duarte por Gómez (suspendidos por cinco amarillas), y Mosca. Tres en más adelante con Román, Torres y Giaccone. Arriba Gordillo

Ellos con 11 que juegan en un equipo llamado San Martín en la provincia de Sarmiento, terrible mezcla histórica.

Es cierto que el rival también juega y a veces las cosas no salen por algo tan simple cómo que el rival las hace mejor. Eso sucedió en parte en el primer tiempo del partido, porque si bien es cierto que Ferro se paró un poco más atrás de lo habitual, ellos con la presión alta, con el equipo corto y tapando las subidas de los laterales, metiéndole presión abajo a Mosca y si zafábamos de la presión se la metían a Torres, todo se nos hizo difícil.

No es que ellos nos avasallaran, pero no podíamos armar una jugada, más preocupados en contener que en avanzar, pero cuándo lo lográbamos dejábamos en claro que había posibilidades de lastimar.

San Martín no llegaba mucho, principalmente por el correcto trabajo del fondo, especialmente de Arena que contenía al 9 de ellos o lo anticipaba.

No se vio mucho en esa etapa, si bien el dominio fue de los sanjuaninos, las más claras fueron nuestras con dos llegadas mano a mano que definieron mal Giaccone y Gordillo, en las únicas jugadas dónde el Laucha pudo hacerse de la pelota.

En el segundo uno espera que todo cambie y algo de eso sucede. Nos paramos un poco mejor en la cancha, ellos pierden cierta intensidad y el partido se hace chato (ya lo era pero ahora más)

La dupla manda a Nuñez y Ellacópulos por Román y Torres, al margen el Pocho no se siente cómodo jugando contra la raya, quizás habría que ver una alternativa a esto.

No pasa mucho en el partido, hasta que San Martín arma una jugada que nos encuentra mal parados, mueven la pelota de izquierda a derecha, uno de ellos le pega rasante, tapa Miño y la pelota da en el palo y el 9 sanjuanino toma el rebote y la manda al fondo del arco.

De ahí en más el partido cambia completamente y nos da la idea de que, quizás, siendo un poquito más ambiciosos, la historia podría haber sido otra.

Ferro se apodera de la pelota, ellos se abroquelan atrás, pero como señalara más arriba, se podía intuir que ellos tan tan sólidos abajo no eran

Así se empezaron a armar sociedades, y se empezó a jugar corto, armando llegadas.

Nos perdimos fácil cuatro goles que, increíblemente se ve que la operación de implantes de mano a Avellaneda fue exitosa porque con nosotros no agarraba una y el domingo parecía Yashin (googlea y vas a ver de que hablo)

Pero no solo es la actuación del arquero, es también la ineficacia que arrastramos hace rato y que hace que desperdiciemos, una tras otra, jugadas de gol.

A veces por definir mal, otras por decidir mal y alguna, para que negarlo, por falta de suerte.

Esos últimos 25 minutos del partido es lo que nos deja la sensación de que el resultado fue injusto, porque aún durante el dominio de San Martín, el partido no había sido tan claramente dominado, cómo lo hizo Ferro en el final de segundo tiempo

El partido termina con una derrota que, a la luz de los demás resultados de la fecha, en lo que refiere a los puntos perdidos no es tan grave, que si consideramos la última parte del segundo tiempo es injusta, pero que lo que sí deja un margen para la preocupación fue todo lo que nos costó cambiar el rumbo del partido. Otro rival probablemente aproveche esto mucho más que los sanjuaninos.

Final con frases hechas por doquier “Las rachas se rompen”, “Ni ayer éramos los mejores ni hoy somos los peores” etc etc. No dejan de tener un costado de verdad. Lo que si pareciera es que no se puede asimilar este partido como un “paso atrás”, habrá que sacar las conclusiones necesarias y seguir por el camino que se traía que parece es el correcto.

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