Si Verdolaga, el presente es cada vez más oscuro y el futuro no es superior. Ni siquiera esa “luz en el túnel” que veía nuestra ex vicepresidenta durante la gestión de Macri. Nada de eso ocurre. De lo único que nos podemos jactar es de haber sido testigos de un nuevo deporte.
El Kickbol. Es un juego que es parecido al fútbol, también se juega once por lados y uno de los jugadores puede agarrar la pelota con la mano, se usa una pelota igual a la del fútbol también tiene dos tiempos de cuarenta y cinco minutos y los jugadores usan camisetas de distinto color que distinguen un equipo de otro. La diferencia es que no hace falta arcos, y los jugadores pasan los dos tiempos pegándole para arriba para que el equipo contrario reciba el balón y haga lo mismo.
El problema es que los inventores de este nuevo deporte todavía no saben mucho cual sería el objetivo del mismo y por ahora todos los partidos son empates.
Salimos con Monetti al arco, cuatro abajo con Kihm, Rivero, Lorenzo y Ayala Rodrigo. Cuatro en el medio con Campos, Flores, Tomasetti y Quiroga. Arriba Parisi y Benegas.
All Boys con 11 rollingas con Topper de lona.
Siendo justos el partido de Kickbol empezó completamente en el segundo tiempo, en el primero Ferro intentó buscar el partido. El 4-4-2 cuándo teníamos la pelota se transformaba en un 4-3-1-2, con Campos moviéndose por todo el campo.
Rondina excluyó a Alonso, Diellos y sumo a Flores y a Montiel al banco, pero la solución fue más de lo mismo. Quiroga no acompañaba, Campos estaba en una mala noche, a la que hay que sumarle que cada vez que levantaba la cabeza no encontraba con quien armar juego y si por esas putas posibilidades había alguien, el pase era incorrecto o al receptor le llevaba tres movimientos parar la pelota.
En defensa no sufríamos, simplemente porque el All Boys de Biggeri jamás se le cruzó por la cabeza atacar y lo único a lo que aspiraba era a llevarse el punto que, sabia, si era ordenado este Ferro no se lo podía arrebatar.
Pero en el medio a Tomasetti le costaba encontrar posición, o se paraba cerca de la línea de cuatro o quedaba pagando en el medio, pero cómo All Boys estaba parado muy atrás, no aprovechaba, en el medio se prestaban la pelota.
Con este panorama, a lo único que atinamos es a tirarle pelotazos (porque decir saltar líneas a esos “viandazos” desde el fondo, sería ser muy generoso) a Benegas, pero indefectiblemente los que tenían que buscar la “segunda pelota” iban para el lado contrario. Si el nueve la peinaba ellos se quedaban esperando que se la reboten, si la rebotaba, iban a buscarla larga y así el partido se iba deformando y de fútbol pasaba a transformarse en Kickbol.
Las únicas claras fueron dos tiros libres de Rivero, uno que pegó en el travesaño y otro que se fue por muy poco.
Para el segundo tiempo el Técnico manda a García y Palacio x Benegas y Quiroga. Un cambio más de nombre, porque el uruguayo si bien le pone actitud, sabemos que lo suyo no es “fajarse” con los defensores.
Palacio, jugó de Palacio y no sumo mucho a un equipo que ya no daba pié con bola.
Ahí empezó ese deporte que no es fútbol, todo era choque, pelota para arriba y pases errados. Los dos equipos tienen realidades similares, y el balón le quemaba en los pies.
El DT pone a Montiel y Fernandes Pinto x Parisi y Flores, y luego a Ayala, G. x Tomasetti. Con Ayala buscó abrir la cancha, porque el otro Ayala había pasado poco y nada y Khim pasaba, pero nunca encontraba a nadie.
Por momentos parecía que los jugadores de Ferro no estaban en ningún lado, en el medio parecíamos menos, adelante lo mismo. Un equipo largo, sin conexión y sin ideas, encima asustado por no perder e inseguro con la pelota.
Así terminó el partido, un cero a cero más cantado que “Mi Buenos Aires querido”
La gente de Ferro, bah nosotros, estamos en un estado inesperado. Desde el Presidente que nos hace señas desde una cabina que no nos escucha, y después en la zona mixta nos pide que aclaremos que lo hizo porque realmente no escuchaba y no podía abrir la ventana, hasta un operativo con un carro hidrante y ochos micros de “Cabeza de Tortuga” que oficialmente nos dicen que la CD no pidió sino que fue iniciativa de la misma Policía Federal por la marcha a la sede del lunes.
Así está Ferro, desde los hinchas que con un equipo que no transmite nada, que pelea el descenso, un domingo a la noche y aún así copa la tribuna, hasta los que se van con la cabeza gacha, en silencio y sintiendo que su capacidad de sufrimiento sobrepasada.
Desde los que se quedaron puteando en la puerta de la cancha, hasta la vuelta en redes de Mascardi, personaje nefasto que hizo negocio y se robó el fútbol de Ferro.
Ese es el momento que nos toca afrontar, sumándole un partido contra Arsenal que vale más de seis puntos.
Pero tenemos un equipo que al Kickbol juega bárbaro.




