La frase que da título a este comentario se dice que la dijo Carlos Bilardo (aunque no está demostrado) pero lo que es seguro que ya forma parte del “ideario del futbolero argentino”.
Ese fue la sensación con la que nos fuimos de Villa Crespo, esa y la sensación de dulce venganza de haber ganado un partido cómo ellos nos habían ganado las dos últimas veces en Caballito (Y ni siquiera porque en Caballito merecimos ganar por tres goles y ellos con una llegada se llevaron ambas victorias y el domingo no llegaron una vez al arco).
Salimos con Monetti al arco, línea de cinco con Kihm, Orellana, Tevez, Tarón y Ozuna. Tres en el medio con Marra, Obradovich y Gómez. Arriba García y Parisi.
Atlanta con Los Piojos, Fito Paéz, el holograma de Ceratti y otros artistas del Movistar Arena.
Vamos con algo que no me gusta (mentira) que es la autoreferencia. Decía en el comentario pasado, que más allá de los problemas puntuales del equipo, que uno podía analizar, había un problema estructural que era que no había línea de juego. Esto pareciera que Rondina lo quiso a empezar a solucionar en este partido contra Atlanta.
Desde el dibujo táctico, hasta los protagonistas que salieron a la cancha, había un mensaje claro. No dejar jugar al rival, garantizar el cero en el arco propio y ver si podíamos generar algo en la ofensiva, juego directo, saltar líneas, roce en todos los sectores del campo, equipo corto entre líneas y ordenado.
Esperar en campo propio y presionar fuerte tras pérdida ¿Está mal? La verdad es que no ¿A mí particularmente me gusta? No ¿A alguien le importa lo que me gusta o no? A NADIE, pero lo que si me gusta es ganar partidos y estar en la competencia del campeonato.
Hasta acá todo OK si esa es la idea jugar 5-3-2, probablemente y mayormente de visitante y esta funciona, vamos para adelante, pero vamos a hacerla bien.
Porque los de Villa Crespo de entrada, plantearon una táctica similar, también un 5-3-2 pero que se transformaba en un 3-4-3 cuándo tenía la pelota y con eso los primeros minutos nos agarraron mal parados y en inferioridad numérica en casi todos los sectores del campo.
Es cierto, no eran profundos, no generaban una situación de peligro pero nos llegaban por las bandas de manera muy libre y si a una línea de cinco le llegan por los costados hay algo que no funciona.
Porque en esos minutos Ferro no estaba tan ajustado entre sus líneas y era un equipo largo al que la pelota le duraba poco y nada.
Ahora veamos algunas temas:
Si vos sacrificas los circuitos de juego, con dos volantes de características más de contención como Gómez y Marra, no podes dejar que Obradovich, además de la contención, tenga que sacrificarse en la marca.
Si tu decisión es saltar líneas para que los delanteros pivoteen o bajen la pelota no puede ser que el único responsable del primer pase sea Monetti y aún así si él se va a hacer cargo de esa función los externos y el punta restante tienen que saber adónde va a ir la pelota y los internos cerrarse para recuperar la segunda pelota.
Si tu intención es jugar con la línea de cinco, los externos tienen que tener en claro lo que tienen que hacer en la defensiva, porque tanto Kihm y un poco menos Ozuna, salían lejos a buscar a los contarios lo que obligaba a los stopper a controlar a rivales que se venían en velocidad y solamente el oficio de Orellana suplantando que la velocidad no es lo de él evitó que los tipos llegaran al fondo cómodos para mandar el centro.
Porque si vas a jugar así, le tenes que indicar a los volantes que prueben más de media distancia, algo que Ferro tuvo en las dos primeras fechas y que ahora tiene olvidado. Eso evita que los equipos contarios se sientan cómodos cuándo tenes la pelota porque saben que no vas a armar circuitos de juego y tengan que adelantarse para evitar el remate.
Habitualmente en el comentario yo señalo circunstancias tácticas y le agrego alguna secuencia cronológica de las situaciones del partido, en este no puedo porque el Bohemio no creo una situación de riesgo en todo el partido y eso habla bien del planteo táctico.
Lo otro positivo es que si bien, cómo ya señalé, Ozuna y Kihm tuvieron problemas en la sincronización con sus stopper, al momento de sumarse al ataque fueron incisivos, al punto que el gol de la victoria nace de un foul al primero, luego de una llegada a fondo y un centro del segundo que le cae a Parisi y de “tijera” la manda al fondo del arco.
El DT pateó el tablero, dejó afuera a Campos, Castellani y Acosta y puso jugadores de otras características. El Toro le respondió cómo lo viene haciendo cada vez que se lo convoca.
En definitiva, se ganó un partido que, increíblemente a seis fecha de empezado el torneo, calmó una situación que se tornaba inestable, pero sobre todo se buscó una línea de juego. Yo particularmente creo que hay plantel para jugar a algo diferente, pero vuelvo a señalar ¿A quién le importa lo que yo pienso?
Si esta idea de juego se trabaja más, se ajusta y ordena es muy probable que nos dé resultados. Más de una vez hemos dicho que este torneo se juega así, sea “lindo” o “feo” eso es un juicio de valor improducente.
Por ahora dio resultado.




