Es cierto, las derrotas siempre duelen, más si jugaste con un hombre más desde los cinco minutos del segundo tiempo (Expulsado Murillo que ahora juega con los tucumanos) y si encima, en el balance final, el partido era un claro empate.
Para peor, el gol te lo hacen de un error tuyo y en la, siendo bueno, segunda llegada de los tucumanos en el partido, más bronca te da.
Pero estamos en la segunda fecha y todavía falta mucho (no me putees esta vez es realmente cierto) y algunas cosas positivas podemos sacar. Las negativas creo que las vimos todos.
Salimos con Monetti al arco, línea de cuatro con Vallejos, Rivero, Lorenzo y Ayala. Tren en el medio con Cosi, Ramirez y Castellani. Arriba Palacio, Benegas y González.
San Martín con 10 busos tácticos para no hundirse en el campo de juego y Murillo que ahora se acordó de ser vehemente a la hora de jugar.
Antes que nada, salvando la humorada, podríamos detenernos en el detalle de la lluvia que cayó durante todo el día en Tucumán, pero siendo sinceros, el campo se la bancó bastante bien, obviamente se transformó en un campo de hockey sobre hielo por cómo corría la pelota, pero siempre pico bien y no hubo charcos dónde la pelota se quedara varada.
Anlicemos las buenas y después hablamos de las malas.
Si, cómo dice un viejo axioma del fútbol “Los equipos se arman de atrás para adelante” en eso podemos tener un poco de tranquilidad porque por lo visto en los dos partidos, se está por el buen camino.
Güemes la fecha pasada no pasó mitad de cancha, la duda era que justamente su planteo había sido ese. El domingo San Martín, con la responsabilidad de buscar el partido por la localía, no llegó a generar más de dos jugadas de peligro (excepto lamentablemente el gol). Y esto se apoya en las buenas actuaciones de los dos centrales, Rivero y Lorenzo pero también porque se hacen bien los relevos en un equipo que adelanta constantemente sus laterales, lo cuales a la hora de la marca, también son sólidos.
Si bien Ramirez no tuvo su mejor partido, muestra que como cinco “tapón” tiene oficio y recupera con asiduidad. Cosi lo ayuda en los relevos y en la recuperación, se desdobla y el circuito ofensivo que pueda plantear el rival, inevitablemente siempre tiene dificultades.
En esa parte estamos bien, obvio se puede mejorar, pero está muy aprobado.
El otro punto positivo es la actitud de salir a buscar el partido, porque siendo honestos, un empate, por lo menos en la previa, no nos caía nada mal. Pero el equipo nunca resignó protagonismo y siempre se plantó en búsqueda del partido. Por ello, luego de unos pocos minutos dónde se lo vio más sólido a San Martín, Ferro le robó la pelota y ahí…empezamos con la dudas.
Porque por ahora Castellani no pesa en la distribución del juego, un poco porque la cancha le queda larga y un poco porque no tiene con quién descargar.
Quizás esa solidez defensiva, completamente loable, nos hace perder peso en la ofensiva. Los volantes no llegan o llegan poco al área y entonces lo poco que armamos en los tándem por derecha o por izquierda terminamos tirando más centros que Jhonny Viale (pero no tan buenos)
Banega es un gran prospecto de jugador, pero no le podemos pedir a un pibe de 20 años que se faje todo el partido contra Centrales que tienen más pedidos de captura que partidos jugados en primer. Obviamente el pibe es vivo y ante esto se retrasa para arrancar con la cancha de frente y ahí nunca la pelota le llega redonda.
El funcionamiento del primer tiempo no fue malo, Ferro superó a San Martín, pero no creo situaciones claras y para peor no le pegó nunca desde afuera, un error que hace 180 minutos se repite.
Encima en el segundo tiempos lo echan a Murillo y al quedarse con uno menos, los tucumanos dijeron “mejor un punto que nada” se cerraron atrás y todo empeoró
Empeoró en lo que refiere a la ofensiva porque los extremos no aportaron sorpresas ni diagonales lo que hizo que terminaran chocando con la proyección de los laterales.
Terminamos jugando con juego directo (bah pelotazos) sin sorpresa. Es en estas circunstancias cuándo vos pagas el precio de no pegarle al arco, porque una de las maneras que podes sacar a un equipo que se te cierra atrás es pegándole de afuera, ahí el rival se adelanta porque no te puede regalar el espacio para que vos pruebes de afuera. Si encima que se te cierran vos vas y chocas contra la “empalizada” que te ponen, es imposible.
Grelak leyó esto y busco con los cambios, Tomasetti, García y Alonso x González, Cosi y Palacio, mover el tablero sin cambiar la táctica. Alonso no mostró mucho, pero reconozcamos que el pibe creo que ni sabía los nombres de los compañeros. Nada cambió ni aún con el ingreso de Quiroga x Gonzalo porque éramos imprecisos o sin ideas.
Para peor, a falta de cinco minutos, Tomasetti juega para el medio cerca de nuestra área, lo hace mal, por recuperarla hace foul y de ese tiro libre llega el gol de ellos. No le vamos a caer a Tomasetti, está claro que la idea es jugar así pero hay momentos y momentos.
El 0-1 es tan injusto como definitivo. El DT manda a Montiel x Lorenzo en un intento desesperado pero nada cambia.
La derrota, como dije al principio, duele porque a nadie le gusta perder, pero por lo menos deja algunas consideraciones positivas. No voy a decir que jugando así “son más las que vas a ganar que las que vas a perder” porque no sería cierto. Si no pateas al arco o no hilvanas sociedades en la corta es difícil hacer un gol y así no vas a ganar. Lo bueno es que a ellos les va a costar hacernos goles y eso es un comienzo del 50%




