La Real Academia Española (que es cada vez más real y menos Academia) define “FE” en su segunda acepción cómo: “Conjunto de creencias de alguien, de un grupo o de una multitud de personas.”
Y eso es lo que sentimos los que nos volvimos de Santa Fe, porque por un lado no fue un gran partido de Ferro, el resultado final, el desarrollo del partido, el contexto y cómo se fue dando el partido, se puede decir que el empate es positivo.
Porque en un partido dónde fuimos dominados, el equipo dio muestra de carácter, luchó cada pelota cómo si fuera la última y más allá de los errores que son corregibles, con un poco más de suerte hasta se podría haber traído los tres puntos (desde ya injustamente, pero que podría haber pasado, no caben dudas).
Salimos con Monetti al arco, línea de cuatro con Kihm, Orellana, Tarón y Corda. Delante de ellos Obradovich y Castellani. Tres en el medio con Kabalín, Denning y Ozuna. De referencia en el área Acosta.
Colón con 10 vestidos con la camiseta de Newell´s pero al revés. (Quise ser bueno con San Miguel y se me enojaron ¡No se puede ser amable!”
En la conferencia de prensa del partido anterior Rondina nos decía, ante nuestra pregunta, que este no iba a ser un campeonato de “equipo de memoria” y por lo visto tampoco va a ser uno de esquema táctico fijo. Porque si bien cuando Ferro perdía la pelota el 4-2-3-1 se transformaba en un 4-4-2, cuándo teníamos la pelota la idea es que hubiera una sociedad entre Obradovich y Castellani que no se dio muy seguido, pero que, cuándo ocurrió se vio un Ferro que podía generar algo.
Colón nos copó el medio, jugó con un vértigo notable, de la mano del diez que movía los hilos y buscaba el pase filtrado o al nueve que parado unos metros delante del área fijaba a los dos centrales de Ferro y les complicaba la vida.
Comparando el banco que armó el Técnico con San Miguel, con este que armó para este partido quedaba claro que las inclusiones de Nico Gómez, Canto y Torrent, marcaba que la idea era salir a disputar el partido sin regalarle.
Desde mi punto de vista el que piense que salimos a “buscar el puntito inteligente” en Santa Fe estaría equivocado, porque si bien es cierto que la primera etapa se jugó más en nuestro campo, fue mérito de los santafecinos que por decisión nuestra.
Si a eso le sumamos que cuándo intentábamos ir al ataque, nuestros retrocesos era erróneos y por la espalda de Corda podían desfilar el “Circo Sarrasany” completo, el panorama no era el mejor.
Encima de abrió la temporada de “Los Hijos de Putas cuasi normales” de la granja de Beligoy el panorama se ponía más complicado aún.
A los quince el árbitro cobra un penal que, en la cancha, me dio la sensación que era más foul para Ferro que otra cosa y mirándolo por tele directamente me da vergüenza que soretes como este referí caminen por las calles con nosotros.
El Mono, que en el post partido me dijo que tanto el entrenador de arqueros cómo Denning le habían dicho dónde tirarse, lo ataja y pone un poco de justicia en el Universo.
El partido siguió igual, la única clara nuestra vino de un error del seis de ellos que, queriendo despejar, le pega con la Revista “Vosotras” del ano cincuenta y cinco y casi la manda al fondo del arco. Ozuna no aportaba cómo el carrilero que podía desequilibrar por la banda y Kabalín era una cosa cuando tenía la pelota y la pasaba correcta y otra cuándo tenía que colaborar con Nazareno en la contención
No teníamos claridad y encima por momentos el equipo quedaba largo y ellos, con transiciones rápidas, llegaban con varios jugadores de frente al área.
Monetti se empezó a ganar el premio al mejor jugador del partido y el período termina con un 0-0 que fue casi un milagro.
Nos secamos el sudor (La humedad de Santa Fe hace que CABA parezca una ciudad con un clima seco peor que los argentinos los veinte de cada mes) y seguimos.
Nos paramos mejor en el medio al comienzo del segundo tiempo y eso nos da resultados casi de inmediato.
A los diez, Ozuna por fin tira un córner y no hacen la jugada preparada de jugarla corta con Castellani (Se banca la intención de armar jugadas, pero hasta ahora no se entiende mucho de que va a jugada preparada) la pelota supera a todo el fondo y Kabalín entrando solo por el segundo palo, le da de volea y la clava en el fondo del arco.
El 1-0 abría el partido y el DT manda a González x Ozuna para generar contraataques en los espacios libres que Colon iba a dejar buscando el empate, pero la pelota no nos duraba nada.
Ellos ya no tenían el ritmo del primer tiempo y en una contra le hacen un foul muy cerca del área a Denning que Kabalín estrella en el travesaño. No tengo la bola de cristal pero daba la sensación que si entraba esa el partido estaba definido.
Buscamos ganar “oxígeno” en un partido que había sido intenso y entran García x Acosta y Parisi x Dening. Cambia la dupla de ataque pero la idea es la misma.
García era el receptor de todas las pelotas que intentaban transformarse en ataque, pero era contenido por los dos centrales. Jugaba de espaldas al arco y todos sabemos que el uruguayo es más peligroso cuándo corre con la cancha de frente.
Al igual que con San Miguel ellos nos avisan primero y después nos hacen un gol con una jugada igual. Primero un desborde por la punta de Corda, centro atrás y solo un cierre providencial de Kihm evita el empate. Unos minutos después una jugada igual y esta vez no hay cierre prudencial y nos clavan el empate.
Para peor uno de ellos le entra muy mal a Orellana, el imbécil del árbitro le toma el pulso, piensa “Esta vivo” y solo le pone amarilla al jugador de Colón pero tiene que entrar Canto para reemplazarlo. Terminamos el partido defendiendo con dos centrales zurdos
La verdad es que no sufrimos porque ellos se repitieron en centros que fueron despejados, pero no pudimos generar una contra.
El empate queda sellado. Cómo decía al comienzo de este comentario, el partido de Santa Fe deja buenas y malas sensaciones. Lo bueno es que las malas (valga el oxímoron) son corregibles y las buenas se vieron en las tres fechas, actitud para jugar el partidos, sociedades que nos puede ilusionar y por sobre todo la sensación que, cuándo a los puntas se les abra el arco van a seguir convirtiendo, son ciertas.
Seguiremos con nuestra Santa Fe esperando que este equipo nos dé lo que todos anhelamos. Recién empieza esto y por ahora las señales son buenas.




